RUMBO AL PRIMER ARRECIFE ARTIFICIAL EN CUBA

Siendo adolecente me llevaron a pescar a la costa sur de la península de Hicacos y allí junto a unas piezas de concreto que fueron colocadas en el mar para proteger la carretera que corre bordeando la orilla aprendí la importancia de los refugios artificiales para la vida oceánica.
El concreto había sido colonizado por toda suerte de plantas y animales y dio paso a un ecosistema que mejoró las pesquerías y atrajo a los amantes de este pasatiempo
Eso de lanzar estructuras de concreto al agua de modo tal que se creen espacios en los cuales prospere la naturaleza marina me dio vueltas en muchas ocasiones cuando contemplaba un enorme campo con enormes vigas y piezas que alguien dejó tiradas durante años en la zona de Manuelita al oeste de Santa Clara.
De adulto seguí con interés los refugios para langosta que en el mundo pasaron a conocerse como “las casitas cubanas” y que no son más que estructuras donde estos animales pueden encontrar protección en los ceibadales al norte de Villa Clara
Un experto me aseguró que “las casitas cubanas” eran una manera de cuidar a la langosta de sus depredadores y que servían para que el apetecido crustáceo colonizara espacios con disponibilidad de alimentos pero de fondo plano. Los números y las cuentas productivas dieron buena fe de ello y en muchos lugares del mundo esta experiencia se utiliza hoy
La vida profesional me lleva frecuentemente al mar y en más de una ocasión he preguntado porque no utilizar algunas piezas de concreto que de alguna manera no tendrán más uso para proteger la línea de costa de los eventos extremos y a la misma vez fomentar la naturaleza.
Esta semana me llamó un amigo que me conoce entusiasta del tema. Resulta que los científicos del Centro de Estudios y Servicios Ambientales de Villa Clara vienen dándole vueltas a un proyecto para construir el primer arrecife artificial en el parque nacional “Los Caimanes”. Es un proyecto bonito que consiste de cajas de concreto que unidas entre ellas alcanzan una gran solidez pero que brindan “habitación” para muchas especies en su interior. La foto que acompaña este trabajo es una de las tantas maneras en que se puede crear un refugio marino con bloques empleados en la construcción de viviendas
Ojalá que este proyecto prospere y sea llevado pronto a buen término, hay especies como la cherna criolla declarada en peligro de conservación que pudieran ser beneficiadas por este interesante arrecife artificial
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